Esta propuesta de identidad visual para los encuentros de teatro joven de Donostia busca capturar la energía y el dinamismo de un evento creado por y para jóvenes. El concepto gira en torno a la mano como símbolo de expresión, representando la capacidad del actor para moldear historias y comunicar emociones de forma orgánica y versátil sobre el escenario.
A partir de este eje narrativo, se desarrolla un sistema gráfico flexible que abarca desde la colección de carteles hasta aplicaciones como merchandising, soportes digitales y diseño editorial. El resultado es una marca vibrante y lúdica que celebra el teatro como un espacio vivo de encuentro y creación colectiva.














