Este proyecto consiste en el diseño de una portada de vinilo para el legendario músico de jazz Charlie Parker. Bajo el apodo de "Bird", la pieza busca capturar la esencia de su música: orgánica, frenética y llena de matices. La propuesta se aleja de lo digital para abrazar la imperfección y la fuerza del trazo manual, conectando visualmente con la improvisación propia del género.

La ilustración central fue realizada íntegramente a mano con tinta, utilizando el contraste del negro sobre el blanco para generar una imagen potente y llena de ritmo. El uso de la técnica analógica permite una textura y una expresividad imposibles de replicar digitalmente, otorgando al disco un carácter de pieza de autor que rinde tributo a la figura de uno de los grandes genios del jazz.